*Texto de junio
Tempranamente nació Pilar, fue hace casi un mes y nadie la esperaba tan temprano. La pequeña empezó a insinuar su llegada a la mañana y parece que tardó varias horas en nacer. Yo no estaba allí para su nacimiento porque estaba visitando a mi familia pero dicen que fue un parto con todas las letras.
La conocí hace tres semanas y debo decir que es un verdadero amor. Toda linda, chiquitita, rosa y además -yo siempre destaco cosas de éste tipo- con una cabecita bien formada. Exigente como su madre, ella ya descubrió que para que otros hagan lo que ella quiere tiene que reclamar así es que te reclama con ruiditos si mientras la tenes en brazos la dejas de acunar. Lo bueno de estas cosas es que yo no soy la madre y por ende no tengo que dejar que mi té se enfríe por tener al bebé en brazos. Simplemente le digo a la madre que ya es hora de que se haga cargo de la niña porque muy linda y todo pero yo quiero tomar mi té y comerme los gloriosos blondies que preparó K para la ocasión.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario